Cómo tratar un proceso de duelo

El duelo: Cómo sobrellevar la muerte de un ser querido

El duelo se divide en cuatro tareas que el doliente debe afrontar y elaborar para que sienta el proceso concluido. Estas tareas son: aceptar la realidad de la pérdida, elaborar las emociones que vienen con el duelo, afrontar el día a día sin el fallecido y recordar al difunto desde la serenidad.

Sobrellevar con la pérdida de un amigo cercano o un familiar podría ser uno de los mayores retos que podemos enfrentar. La muerte de la pareja, un hermano o un padre puede causar un dolor especialmente profundo. Podemos ver la pérdida como una parte natural de la vida, pero aun así nos pueden embargar el golpe y la confusión, lo que puede dar lugar a largos períodos de tristeza y depresión.

Todos reaccionamos de forma diferente a la muerte y echamos mano de nuestros propios mecanismos para sobrellevar con el dolor que ésta conlleva. Las investigaciones indican que el paso del tiempo les permite a la mayoría de las personas recuperarse de la pérdida si pueda contar con apoyo de su entorno social y mantenga hábitos saludables. Aceptar la muerte de alguien cercano puede tomar desde meses hasta un año. No hay una duración “normal” de duelo.

Si tomamos en cuenta que la mayoría de nosotros puede superar la pérdida y continuar con nuestras vidas, nos damos cuenta de que los seres humanos, por naturaleza, tenemos una gran capacidad de resiliencia. Pero algunas personas lidian con el duelo por más tiempo y se sienten incapaces de llevar a cabo sus actividades cotidianas.
Estas personas podrían pasar por lo que se conoce como duelo complicado y les podría beneficiar la ayuda de un profesional de salud mental calificado como un psicólogo que se especialice en el duelo.

Sobrellevar la pérdida de un amigo cercano o un familiar podría ser uno de los mayores retos que podemos enfrentar. La muerte de la pareja, un hermano o un padre puede causar un dolor especialmente profundo. Podemos ver la pérdida como una parte natural de la vida, pero aun así nos pueden embargar el golpe y la confusión, lo que puede dar lugar a largos períodos de tristeza y depresión.

Todos reaccionamos de forma diferente a la muerte y echamos mano de nuestros propios mecanismos para sobrellevar con el dolor que éste conlleva. Las investigaciones indican que el paso del tiempo les permite a la mayoría de las personas recuperarse de la pérdida si puede contar con apoyo de su entorno social y mantenga hábitos saludables.

Aceptar la muerte de alguien cercano puede tomar desde meses hasta un año. No hay una duración “normal” de duelo. Tampoco se debe anticipar que va a pasar por “fases de duelo” , investigaciones recientes han surgido que la mayoría de las personas no pasan por estas fases de forma progresiva.
Si tomamos en cuenta que la mayoría de nosotros puede superar la pérdida y continuar con nuestras vidas, nos damos cuenta de que los seres humanos, por naturaleza, tenemos una gran capacidad de resiliencia. Pero algunas personas lidian con el duelo por más tiempo y se sienten incapaces de llevar a cabo sus actividades cotidianas. Estas personas podrían pasar por lo que se conoce como duelo complicado , es necesario contar con la ayuda de un profesional de salud mental calificado como un psicólogo que se especialice en el duelo o Psiquiatra si se presenta una depresión.

Cómo continuar con la vida
A las personas que están pasando por el duelo podrían resultarles útiles algunas de estas estrategias para lidiar con su pérdida:
Hable sobre la muerte de su ser querido con amigos y colegas para poder comprender qué ha sucedido y recordar a su amigo o familiar. Negarse que ocurrió la muerte lleva al aislamiento fácilmente y puede a la vez frustrar a las personas que forman su red de apoyo.
Acepte sus sentimientos. Después de la muerte de alguien cercano, se puede experimentar todo tipo de emociones. Es normal sentir tristeza, rabia, frustración y hasta agotamiento.

Cuídese a usted y a su familia. Comer bien, hacer ejercicio y descansarse le ayudará a superar cada día y a seguir adelante.
Ayude a otras personas que también lidian con la pérdida. Al ayudar a los demás, se sentirá mejor usted también. Compartir anécdotas sobre los difuntos puede ayudar a todos a lidiar con la pérdida.

Etapas del duelo
La gente podría pasar por muchos estados emocionales diferentes mientras enfrenta el duelo. Generalmente, los primeros sentimientos en el duelo incluyen consternación o aturdimiento. Después, a medida que la persona asimila cómo su vida ha sido afectada por la pérdida, las emociones comienzan a surgir. La sensación inicial de incredulidad a menudo es remplazada por una conmoción que puede incluir enojo, desolación, incertidumbre o negación. Estos sentimientos pueden surgir y disiparse a lo largo de mucho tiempo. La etapa final del duelo es en la que las personas encuentran maneras de asimilar y aceptar la pérdida.

Consternación, aturdimiento e incredulidad
A menudo, la primera reacción es la consternación, es decir, el impacto, el aturdimiento y la incredulidad. Esto puede durar algunas horas, o perdurar días o semanas. Durante este tiempo, la persona en duelo se podría sentir emocionalmente “desconectada” del mundo. No obstante, puede que la consternación sea interrumpida por momentos de angustia que con frecuencia surgen por cosas que hacen recordar la pérdida de la persona fallecida. Puede que la persona se sienta agitada o débil, que llore, que realice actividades sin propósito alguno, o que se inquiete con pensamientos o imágenes de la persona fallecida.

Enfrentando la pérdida
En algún punto, la persona comienza a asimilar la pérdida y el aturdimiento desaparece. Esta es la parte del proceso de aflicción, algunas veces conocida como enfrentamiento, en la que los sentimientos de pérdida son más intensos y dolorosos. En estos momentos la persona empieza a confrontar la pérdida y a lidiar con los cambios que ésta trajo a su vida.

Las personas tienden a lidiar con la pérdida de muchas maneras diferentes, por lo tanto puede que haya muchas emociones diferentes, pero igualmente intensas. Durante este tiempo, la aflicción suele presentarse como olas de angustia. Puede que la persona luzca desorganizada o que tenga dificultad para recordar y pensar, así como para realizar las actividades cotidianas.

  • La persona que está pasando por un proceso de aflicción puede presentar algunos o todos los siguientes:
  • Aislamiento social
  • Problemas para pensar y concentrarse
  • Momentos de inquietud y ansiedad
  • Pérdida del apetito
  • Apariencia de tristeza
  • Depresión
  • Sueños con la persona que ha muerto (incluso podría tener breves alucinaciones de oír o ver a la persona que ha muerto)
  • Pérdida de peso
  • Cansancio o debilidad
  • Preocupación por la muerte o eventos relacionados con la muerte
  • Búsqueda de razones para la pérdida (algunas veces con resultados que no tienen sentido para otros)
  • Concentración en errores, reales o imaginarios, que cometió con la persona que ha muerto.
  • Sensación de culpabilidad por la pérdida
  • Sentimiento de soledad y distanciamiento de las otras personas
  • Expresión de ira o envidia al ver a otras personas unidas con sus seres queridos.
  • Problemas para dormir