¿Existe una conexión común entre la fibromialgia y la sensibilidad no celíaca al gluten?

Alimentos ricos en Gluten

Un grupo multidisciplinar de reumatólogos, gastroenterólogos, patólogos e inmunólogos españoles, liderados por el Dr. Carlos Isasi del Servicio de Reumatología del Hospital Puerta de Hierro, en colaboración con la Asociación de Celíacos de Madrid, publicaron un artículo en la revista científica Rheumatology International sobre la conexión entre el gluten y la fibromialgia.

Este equipo de investigadores realizó un interesante estudio con un total de 246 pacientes ya diagnosticados de fibromialgia y sensibilidad celíaca al gluten. Los autores exponían que en 20 pacientes ya se había finalizado el estudio y las conclusiones eran muy alentadoras. Así en 15 de los pacientes descritos (75% del total) aparecía una clara mejora clínica de la fibromialgia asociada a una normalización histológica de las lesiones intestinales, habiéndose incorporado de nuevo a su trabajo, aun cuando muchos de los pacientes estuvieron durante un tiempo, dada la gravedad de su cuadro, en tratamiento por las Unidades de Dolor. En los 5 pacientes restantes (25% del total) aunque no existía una ausencia completa de enfermedad si se apreciaba una clara mejoría clínica. En algunos pacientes la mejoría fue sorprendente en pocos meses y en otros se apreció una mejora más ralentizada.

En casi la mitad de los casos la reintroducción de una dieta con gluten empeoró o hizo que reaparecieran los síntomas de fibromialgia, desapareciendo de nuevo con su retirada.
La mejoría clara de estos pacientes con fibromialgia y dieta sin gluten del subgrupo, apoya la teoría de que existe una base inmunológica común entre la enfermedad celíaca y la fibromialgia. Una dieta libre de gluten, que no estimula el sistema inmunológico a nivel intestinal, podría utilizarse como tratamiento complementario en pacientes con fibromialgia de cualquier edad, incluso sin tener diagnóstico de enfermedad celíaca.

Intolerancia al gluten y estreñimiento
La intolerancia al gluten o Enfermedad Celiaca se trata de una enfermedad crónica mediada por el sistema inmune que se caracteriza por una intolerancia permanente a la proteína gluten. Esta proteína está contenida principalmente en cereales como el trigo, la avena, la cebada y el centeno, aunque también puede haber contaminaciones cruzadas en multitud de alimentos que, aunque de manera natural no lo contengan, pueden pasar a contener trazas de la misma y provocar síntomas. Cuando la persona ingiere alimentos con gluten, las paredes intestinales y sus vellosidades sufren una serie de reacciones inflamatorias que dificultan la absorción de nutrientes. Sin un diagnóstico temprano, estas personas pueden sufrir signos de malnutrición y derivar en enfermedades asociadas.

La celiaquía no siempre muestra síntomas claros, ya que se trata de una enfermedad prácticamente asintomática, por lo que existe un riesgo de malnutrición prolongada . De todas las intolerancias alimentarias que existen, la intolerancia al gluten destaca por ser una de las más comunes actualmente y, junto con la intolerancia a la lactosa, afectan a un grupo de población relativamente alto. Por esta razón, conviene conocer sus síntomas, tratamientos y complicaciones asociadas para evitar problemas en el futuro.

Teniendo esto en cuenta, la persona celiaca elimina de su dieta todos los cereales que contienen gluten y que, a su vez, son ricos en fibra, por lo que suelen aparecer problemas de estreñimiento frecuentemente.

¿Qué es el estreñimiento y cuáles son sus causas?
Se considera que una persona sufre estreñimiento cuando tiene problemas para evacuar, o directamente, no evacua durante al menos 3 días o más.
Cuando aparecen episodios de estreñimiento puntual, conviene detectar las causas para intentar poner remedio, ya que de manera prolongada, podría convertirse en crónico.
La mayoría de los casos, el estreñimiento aparece ante las siguientes causas:

  • Dieta pobre en fibra
  • Ingesta de agua insuficiente
  • Sedentarismo
  • Mala alimentación
  • Estrés

 

¿Por qué aparece en celiacos?
En el caso de las personas celiacas, puede estar relacionado a la eliminación total de cereales que contienen gluten, que a su vez, suelen ser ricos en fibra. Ejemplo de ello son el pan, la pasta, los cereales de desayuno o las galletas.
Ya que las dietas sin gluten normalmente son bajas en fibra, el ritmo intestinal de estos individuos se ve enlentecido y más propenso a padecer estreñimiento.

Consejos para evitarlo:
Siguiendo unas sencillas pautas en el estilo de vida se puede mejorar el ritmo intestinal y ayudar a evitar los problemas a la hora de evacuar, siguiendo en todo momento una dieta ausente de gluten.

  • Toma frutas y verduras a diario: los vegetales y las frutas son fuentes naturales de fibra, por lo que conviene tomarlas varias veces al día, todos los días, para asegurar que el tránsito intestinal fluya correctamente. Se recomienda tomar 5 raciones de fruta y verdura al día (2-3 de fruta y 2-3 de verdura). De este modo, aseguras que el aporte de fibra es el correcto y que además, proviene de alimentos libres de gluten. Destacan por su contenido en fibra las acelgas, las espinacas o los guisantes y las manzanas, las peras o los kiwis.
  • Bebe agua: tener un buen equilibrio hídrico en el organismo es fundamental para prevenir el estreñimiento. Dependiendo de la actividad de cada individuo, lo recomendable es tomar entre 1,5 y 2 litros de agua a diario.
  • Incluye las legumbres: las legumbres también son fuente natural de fibra y son libres de gluten, por lo que son totalmente aptas para las personas celiacas. Lo ideal es tomar 3 raciones a la semana. Los garbanzos, las lentejas o la soja son buenas opciones.
  • Cereales integrales sin gluten: si vas a incluir en tu dieta algún cereal sin gluten, como por ejemplo el arroz, intenta que sea integral y blanco. De esta manera estarás aportando más fibra que si escoges la misma versión pero refinada.
  • Ejercicio físico: la actividad física es fundamental para mantener al metabolismo activo y para mantener el tránsito intestinal .
  • Con 30-40 minutos al día de ejercicio moderado será suficiente para ayudar a regular la función del intestino. Además si lo practicas durante las primeras horas del día te ayudará a activar el movimiento intestinal.

Si actualmente tu dieta no contiene prácticamente fibra, es recomendable empezar a incluirla progresivamente, no de golpe, ya que un cambio significativo en el volumen de este nutriente en la alimentación podría causar molestias intestinales como gases, diarrea o hinchazón.