Terapia WATSU

04 2020 tratamiento 1

Watsu es la unión de dos palabras. Water (agua) y Shiatsu (milenaria técnica japonesa que apoya procesos de sanación), es decir, Shiatsu en el agua. Es una terapia realizada en piscinas y que permite a la persona entrar en un estado profundo de relajación, probando sensaciones que involucran todos sus sentidos.

Tener el cuerpo sumergido en el agua, permite aprovechar ese estado de ingravidez que permite que esta técnica de masaje sea una de las más relajante que exista. Podemos decir de una forma simplista, que es una masaje flotante.

El terapeuta Watsu realiza su actividad en piscinas termales, Spa, gimnasios donde hay una piscina con las características adecuadas.

 

El tratamiento que se ofrece al paciente se apoya en posiciones codificadas que minimizan la superficie de contacto, dejando al cuerpo la máxima libertad de movimiento.

El Watsu es una forma suave de terapia corporal realizada en agua tibia (alrededor de 35 ° C), que combina elementos del masaje, movilización articular, Shiatsu, estiramiento muscular y danza. ... A nivel profesional, se utiliza como una terapia en sí o como un complemento excelente para el trabajo terapéutico en tierra.


¿Quién puede practicar el Watsu?

El Watsu puede ser practicado por adultos, ancianos, niños o por cualquiera otra persona que quiera emprender una actividad rehabilitadora integral; para algunas de ellas, ha representado una manera de superar el miedo al agua y a la flotabilidad.
Así que la persona puede abandonar completamente su cuerpo en aguas calientes, relajándose y probando sensaciones que involucran todos sus sentidos.

El terapeuta de Watsu se ocupa y trata un solo cliente a la vez, el tratamiento se desarrolla por medio de delicados estiramientos, suaves digitopresiones y creando la sensación de estar en una mecedora.
Este tratamiento utiliza solo la experiencia profesional del terapeuta que sostiene el cliente en la flotación, sin el uso de herramientas o de otro género, el Watsu no pretende curar patologías, sino apoyar un proceso de auto-sanación a través de la adquisición de un estado de bienestar y de conciencia corporal.

El ejercicio del Watsu no requiere competencias médicas y es independiente de profesionales de la salud (médicos, fisioterapeutas, etc.) con los cuales puede colaborar en una perspectiva sinérgica de complementariedad.